UNIVERSIDAD
FERMIN TORO
VICERECTORADO
ACADEMICO
DECANATO
DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA
EN EDUCACIÓN SUPERIOR
MENCIÓN
DOCENCIA UNIVERSITARIA

Maestrantes: Rivas Sandra C.I 18.544.177
Utrera
Edgly C.I 20.867.735
Barinas,
Agosto de 2017
Criterios práctico-operativos de la evaluación
- Integral: de modo que
comprenda todos los elementos e involucre todos los factores que
intervienen en el programa o acción evaluada.
- Participativa:
esto
es que vincule activamente los diferentes actores que intervienen en el
programa o acción que se va a evaluar.
- Permanente:
ha
de realizarse en forma continua, asociada al desarrollo del programa.
- Acumulativa:
al
considerar los resultados de evaluaciones previas, para determinar sus
efectos sobre las sucesivas.
- Auto
correctivo: esto
es, contempla mecanismos de ajuste de estrategias e instrumentos para
futuras etapas del proceso de evaluación permanente.
- Útil: en la
medida en que contemple los aspectos más importantes en relación con los
objetos evaluados (relevante) y que sea oportuna, de manera que
proporcione a los diferentes niveles decisorios la información necesaria
en el momento requerido.
- Eficiente: si obtiene
un máximo rendimiento de los recursos disponibles (humanos, físicos,
financieros).
Evaluación del profesorado
La evaluación del profesorado es una
práctica que carece de tradición en nuestro sistema educativo.
La evaluación
del profesorado se relaciona con dos finalidades básicas: el control, orientado
a la toma de decisiones sobre condiciones profesionales y laborales, y la
mejora de la actividad educativa y
docente, orientada hacia el desarrollo personal y sus necesidades formativas.
Sin duda
existen motivos que justifican la primera finalidad. El control social de un
servicio público de interés general, las obligaciones contractuales asumidas
por el profesorado, la responsabilidad de gestionar eficaz y eficiente de los
recursos limitados, son algunos de ellos. ¿Qué evaluar para lograr esta finalidad?
Evaluar las competencias educativas o docentes del profesorado en distintos
momentos del proceso educativo es una modalidad coherente con el enfoque
competencial actual.
Evaluar para
mejorar la actuación docente y el desarrollo del profesorado como medio para
mejorar la calidad educativa, suscita un mayor interés. En el enfoque
competencial podemos describirlo como evaluar para desarrollar las competencias
educativas y docentes del profesorado, y debería integrarse dentro de los
planes de desarrollo profesional, de formación permanente o de aprendizaje a lo
largo de vida.
Mejorar la
actuación del profesorado, como parte de un proceso de desarrollo profesional,
se basa en tres aspectos fundamentales:
1) Reflexión sobre la propia tarea y sobre lo que acontece
en el contexto en el que ésta se desarrolla. En consecuencia
un proceso de evaluación para mejorar la calidad de la enseñanza debe incluir
condiciones para la reflexión y promoverla individuamente y en los equipos
educativos.
2) Motivación
para el cambio. Cuando existe una fuerte motivación interna para aprender, la
evaluación se constituye en una estrategia de ayuda para identificar fortalezas
y debilidades y encontrar sugerencias operativas de mejora. Conocer la
motivación inicial para el aprendizaje y el cambio, del profesorado que
participa en un proceso de evaluación permite pronosticar el éxito y diseñar un
plan adecuado.
3) Integración
de las metas individuales e institucionales. Los cambios que se suscitan a
partir de la evaluación del profesorado, no siempre se orientan en la dirección
de los objetivos y de las prácticas instituidas en los centros. De igual modo
la institución educativa puede detectar necesidad de cambios difíciles de
asumir por el profesorado.
Cada propuesta
de evaluación del profesorado muestra una concepción profesional particular.
Stufflebeam, autoridad en el ámbito de la evaluación del profesorado,
mencionaba hace algunas décadas seis interpretaciones de la profesión docentes
que tienen plena vigencia: un arte o profesión que requiere un
perfeccionamiento continuo; una profesión que requiere que el profesional rinda
cuentas de la calidad de su servicio; un puesto de trabajo que necesita ser
supervisado; una profesión en la que confluyen diversas variables o factores
que es necesario identificar y evaluar; un servicio público que debe ser eficaz
y que subraya la responsabilidad docente de cara a su eficacia; una tarea
llevada a cabo por personas que necesitan reconocimiento y compensaciones de
diversa índole.
Por último, la
evaluación del profesorado debe respectar las cuatro características
consideradas normativas para cualquier proceso evaluativo: utilidad, precisión,
viabilidad y ética.
Una
orientación constructiva, claridad en el uso de los resultados, la credibilidad
del evaluador, informes claros y precisos sobre información válida y fiable, y
el seguimiento posterior y la valoración del impacto para tomar decisiones
oportunas, son algunas prácticas que promueven estas características.
Una reflexión
previa a la programación y puesta en marcha de un sistema de evaluación, que
analice la realidad a la luz de los criterios mencionados, ofrecerá una mayor
garantía de éxito en los objetivos pretendidos con tal evaluación.
Harper & Lynch (1992), plantean que: "los objetivos fundamentales de la Evaluación del Desempeño pueden presentarse de tres facetas siguientes:
ResponderEliminar1. Permitir condiciones de medición del potencial humano en el sentido de determinar su plena aplicación.
2. Permitir el tratamiento de los RH como un elemento básico de la empresa y cuya productividad puede desarrollarse indefinidamente, dependiendo de la forma de administración.
3. Proporcionar oportunidades de crecimiento y condiciones de efectiva participación a todos los miembros de la organización, teniendo en cuenta, de una parte, los objetivos empresariales y, de otra, los objetivos individuales.
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ResponderEliminarla practica de la enseñanza en los docentes es uno de los principales factores que están afectando la educación, por tal motivo es indispensable que el docente sea evaluado constantemente ya que la evaluación busca transformar y mejorar las practicas educativa dentro y fuera del aula.
ResponderEliminarEvaluar es mejorar la actuación docente y así lograr obtener una educacion de calidad.
Millman J. Y Darling-Hammond en su obra "Manual para la evaluación del profesorado" p. 165, establecen que "La evaluación del profesorado puede servir a dos propósitos básicos: responsabilidad y desarrollo profesional". En cuanto a la responsabilidad, ésta implica, reunir datos para determinar el grado en el que los profesores han alcanzado niveles mínimos aceptables de competencia y de desempeño docente. Respecto a la evaluación para el desarrollo profesional, tiene como eje fundamental la reunión de datos para ayudar a superar las debilidades de aquellos profesores que por sus resultados, aparecen como mínimamente competentes en su labor. En éste sentido, Riegle (1987), identifica básicamente cinco grandes áreas en las cuales puede tener lugar el crecimiento profesional: . Desarrollo pedagógico: hace énfasis en desarrollar capacidades que tienen unas implicaciones tecnológicas, didácticas, curriculares, de enseñanza-aprendizaje y didácticas. . Desarrollo profesional: implica que el docente crezca dentro del contexto en el cual se desempeña y que alcance niveles más altos de competencia profesional con el fin de ampliar su comprensión de si mismo, del ambiente en el que se desempeña y de la misma profesión. . Desarrollo organizativo: deja de manifiesto el contexto institucional: necesidades, prioridades y organización. . Desarrollo de la trayectoria profesional: señala la importancia que tiene prepararse para la carrera profesional. . Desarrollo personal: considera importante tener en cuenta aspectos como la planificación, las capacidades Inter.-personales y el crecimiento individual y personal del docente
ResponderEliminarFrancisco Valladares
La educación debe atender los nuevos desafíos sobre los que la sociedad se está Construyendo. Debe garantizar los cuatro pilares fundamentales: aprender a conocer, a hacer, a convivir y a ser. Debe asegurar en definitiva a todos los ciudadanos el acceso a los perímetros en los cuales se promueve y se distribuye el conocimiento socialmente específico.
ResponderEliminarYusbely Uviedo
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ResponderEliminarFASES EN EL DISEÑO DE UN SISTEMA DE EVALUACIÓN DEL PROFESORADO
ResponderEliminar1. La fase de ideación. Es esta fase se debe
• Identificación del sistema de necesidades.
• Derivación de los objetivos institucionales.
• Definición del modelo de calidad para la docencia.
2. La fase de desarrollo: Bajo esta fase contemplamos dos acciones:
• Determinación de las funciones y responsabilidades del profesorado.
• Desarrollo de los criterios de evaluación y de sus indicadores.
• Fijación de los «estándares» para la valoración de la actividad docente.
3. La fase de implementación. Para el desarrollo de esta fase consideramos tres momentos:
• Documentación de la actividad profesional del profesor.
• Emisión de los juicios valorativos respecto de la docencia.
• Uso intensivo y extensivo de la información: la desviación de las propuestas de mejoras
4. La fase metaevaluativa
• Propiedad: deben suponer algún tipo de mejora para aquellos que van a ser evaluados.
• Utilidad.: La evaluación del profesorado ha de ser informativa, oportuna e influyente.
• Factibilidad: La evaluación del profesorado deberá ser de fácil implementación.
• Precisión: hace referencia a la fidelidad del proceso educativo.
yusbely uviedo
La participación del profesorado en los procesos de evaluación no se ha de entender únicamente como una estrategia de gestión, sino que presenta un valor formativo
ResponderEliminarEspecífico.
Uviedo yusbely
Existe un renovado interés por el estudio de la evaluación del profesorado como ingrediente fundamental en la mejora de la escuela. Este interés proviene del convencimiento que detrás de cualquier mejora en la escuela tiene al profesor en su centro de gravedad.
ResponderEliminarEn nuestro artículo tratamos de sintetizar la investigación y las conceptualizaciones existentes sobre la evaluación del profesorado, haciendo especial énfasis en su relación con la mejora de la escuela y la gestión de la calidad educativa.
Lo hemos estructurado en cuatro apartados. Uno introductorio y otros tres que tratan de explicar las condiciones y las características de un modelo comprensivo de evaluación sistemática de la docencia, así como indicaciones de cómo diseñarlo adecuadamente.pero entre lo mejor es la calidad educativa