miércoles, 9 de agosto de 2017

Evaluación Basada en la Negociación



UNIVERSIDAD FERMÍN TORO
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA CIENCIAS DE LA EDUCACION SUPERIOR
MENCION: DOCENCIA UNIVERSITARIA











Evaluación Basada en la Negociación









                                                 Autor:
                                                                      Lic. Pedro Valdivieso
                                                                            
                                                 Profesora: Msc María Elva Ramírez Salcedo



Barinas, agosto de 2017









Introducción
Hasta finales del siglo XIX la posibilidad de estudiar se limitaba a la elite de cada nación: hijos de las aristocracias locales e/o hijos de la burocracia capitalista. La educación se convirtió por tanto en la bandera de lucha de muchos grupos minoritarios: comunidades étnicas excluidas, obreros, mujeres, etc. A partir de principios del siglo XX sin embargo, esta realidad comenzó a cambiar y hoy el escenario es totalmente distinto. Hoy la educación es vista como una forma de ascensión social y por tanto las naciones le dedican atención especial al relacionarlo con el desarrollo de su propio país.
Como sabemos la sociedad de hoy está llena de nuevos desafíos: actualización de nuestros conocimientos, competencias profesionales, manejo de herramientas tecnológicas, etc, sin embargo para que todo esto se cumpla debemos estar insertos en un sistema que nos permita acomodarnos en nuestra diversidad.

Los niños de hoy entendemos son muy distintos a los de cincuenta años atrás, está diferencia relacionada con los avances que ha sostenido sistemáticamente la tecnología y a los cuales ellos están expuestos, ha hecho que estos mismos aprendan de manera distinta y por tanto deben ser evaluados de la misma forma. Sería crítico continuar enseñado con un modelo totalmente conductista como el de Stufflebeam orientado a la toma de decisiones o someterlos a un modelo en donde la evaluación este centrada netamente en recoger información sobre el logro de objetivos, cuando hoy en cambio podemos aspirar a lograr resultados e un nivel cognitivo de categoría tres, según Bateson
La tendencia hoy por hoy, nos invita a reformular los modelos educativos, pero por sobre todo a la forma de evaluación; llama a los que históricamente han estado ligados a este proceso como profesores y entidades educativas, pero además desea incluir a la comunidad en general, llama a la transformación como lo plantea Stake en su evaluación respondiente y sin alejarse mucho de lo que también señala, la Evaluación Iluminativa de Parlett y Hamilton y la Evaluación Democrática de McDonald “… “…Estos modelos conciben en la evaluación como un servicio neutro de información al alcance de todos los que están implicados en negociaciones significativas…”

Si en algún momento la atención de la evaluación pasó sólo por medir resultados cuantitativos en procesos tanto internos como externos, hoy queremos centrar la reflexión en torno a los elementos cualitativos, deseamos contextualizar la educación, deseamos sumar importancia al nivel socioeconómico, a las habilidades, a intereses, al capital social entre otros muchos factores. Hace tiempo que los profesores de hoy dejamos de tener a una masa homogénea dentro de las aulas, hoy en cambio tenemos alumnos dispuestos a aprender, bombardeados con cantidades impresionantes de información y con un espíritu crítico hacia el sistema, pero no por un tema confrontacional sino porque son parte de lo que alguna vez escuché por ahí, los niños de hoy son parte de las generaciones contestatarias.






Modelo basados en la negociación
Estos nuevos modelos suponen un cambio muy importante porque pasamos de evaluaciones basadas en el rendimiento a otras basadas en el diálogo. Por lo tanto es un reto tanto para los estudiantes como para los docentes porque han de descubrir que la razón de ser de la evaluación es aportar conocimientos elaborado para proyectar las mejoras pertinentes en las instituciones formativas (Medina, 1998).

El evaluador debe desarrollar la orientación y la promoción a través del diálogo, la búsqueda y el análisis, actitud neutra y la parte constructiva en los diálogos educativos. La evaluación debe de ser la base para el diálogo en vez de ser una fuente de jerarquización y juicios rigurosos.

Con estas características son participes varios submodelos: la evaluación respondiente, la iluminativa, la democrática y el estudio de casos. Todos ellos surgen de los contextos en los que predomina la negociación entre los evaluadores, decisores y participantes que intervienen en las situaciones de enseñanza.

La Evaluación respondiente desarrollada por el norteamericano R. Stake pretende desarrollar un sistema de evaluación lo mejor posible la complejidad de las situaciones escolares, pero para ello da el papel a los participantes de analistas de sus propias situaciones. Esto implica que ocurra una pérdida de los datos observados.

El modelo propuesto por Parlett y Hamilton, evaluación iluminativa, es muy parecido a los modelos cuantitativos y se centra en la recogida de información más que en la toma de decisiones. Su finalidad es proporcionar un punto de vista comprensivo de la realidad que rodea al hecho evaluado, su tarea es iluminar.
 Evaluación basada en la negociación.

Estos modelos se agrupan para dar fundamento a la cuarta generación de la evaluación, con orientación a la negociación. Esta generación se fundamenta en una visión constructivista donde el sujeto construye sus conocimientos partir de las relaciones sociales, de las experiencias vividas y del contexto en el cual está inmerso. Entre los términos propios de esta generación se encuentran según Pérez (1993) evaluación iluminativa de Parlett y Hamilton en 1972, evaluación respondiente de Stake en 1975, evaluación negociada de Guba y Lincoln en 1978, evaluación democrática de Mc Donald (1976), Stenhouse (1982) y Elliot (1982).

    Se puede señalar que las definiciones a que se hace referencia presentan aspectos en común; recoger información sobre el logro alcanzado, en qué medida, toma de decisiones y una integración de todas ellas. Así se pudiera decir, que la evaluación reúne aspectos que al confluir permiten, lograr un proceso integral que busca la mejora pero además permite un rendimiento académico que puede calificarse como positivo.

En ese orden, se hace mención a un proceso de evaluación de los aprendizajes que permite sistematicidad pero a la vez que brinda orientación para la reflexión durante cada una de las fases en que se desarrolla, estimulando y proponiendo medidas correctivas necesarias en el transcurso y no al final cuando ya el ciclo de enseñanza ha finalizado. Un proceso como el anterior, además de la rendición de cuentas a la sociedad de manera oportuna pues acredita los aprendizajes logrados por los estudiantes, permite la posibilidad de hacer un balance acerca del proceso de enseñanza y el de aprendizaje de manera integral en aras de lograr procesos de calidad.

    Santos Guerra (1999) explica que “la evaluación no sin motivos se ha convertido en los últimos años en uno de los ejes sobre los que pivota la reflexión educativa” (p.8) Pues la toma de decisiones, que se genera después del proceso evaluativo, se convierte en un proceso de transformación fundamental para la mejora de la calidad educativa; en otras palabras la evaluación pasa a ser la herramienta necesaria para ello. El proceso de evaluación de los aprendizajes no debe, ni tiene que ser un fin para obtener un resultado; debe ser un medio que le ofrezca a docentes y estudiantes la posibilidad de conocer, durante todo el proceso educativo, los aciertos y debilidades; debe ser una vía que permita la orientación y reflexión in situ para posibilitar la mejora.

Evaluación democrática (Stenhouse, Mcdonald y Elliot, 1976 y 1982): postula el derecho del alumno y del docente de expresar puntos de vista y opiniones en el aula, la escuela y la comunidad. Enfatiza el rol del docente evaluador como orientador que se ocupa de analizar y valorar el progreso del estudiante a través del uso de las formas de participación de la evaluación.
- Evaluación negociada (Guga y Lincoln, 1989): la evaluación negociada propone el consenso entre los distintos agentes que participan en el proceso a través de ciclos dinámicos de confrontación de ideas para tomar decisiones sobre el mejoramiento de construcciones.
Los modelos anteriormente descritos se agrupan para dar fundamento a la cuarta generación de la evaluación, la cual propicia una relación ética y de respeto que toma en cuenta las diferencias individuales de los alumnos, y en la cual se revalorizan los roles del evaluador y del evaluado, al punto que se les concede una participación en la cual ambos aprenden y toman decisiones.
La evaluación en la Segunda Etapa de la Educación Básica según el Currículo Básico Nacional establecido en Venezuela en (1997) se concibe como:
- Constructivo: ...toma en cuenta las experiencias previas de los entes comprometidos con el currículo. (p. 111).
- Interactivo – participativo: ...promueve la interrelación entre los que participan en el diálogo, la discusión y la búsqueda de soluciones a los problemas que se presentan. (p. 111).
- Reflexivo: ...motiva a los participantes a analizar e interpretar sus actuaciones, avances, interferencias y causas que influyen en su aprendizaje, con el propósito de acordar, orientar y reorientar sus acciones. (p. 111).
- Global: ...concibe el proceso educativo como un todo integrado y busca comprenderlo y armonizarlo en todas sus partes, como un todo integrado. (p. 111).
- Negociado: ...permite deliberar sobre las producciones de los comprometidos en el acto educativo con el propósito de consensuar las acciones a ejecutar para orientarlas y mejorarlas. (p. 112).
- Criterial: ...la evaluación se realiza en función de criterios, definidos como puntos de referencias que permitan determinar y comparar el aprendizaje alcanzado por los alumnos con relación a lo planificado. (p. 112).
Estos aspectos deberán ser tomados en cuanta por todos los agentes involucrados en la acción educativa para ejecutar con propiedad el proceso de evaluación.

Mapa de Argumentos sobre la Evaluación negociada

 








Conclusiones

La evaluación negociada como proceso regulador y modificador de la enseñanza ha cobrado gran importancia en las últimas décadas, ya que considera a cada alumno como objetivo y sujeto partícipe de su propia enseñanza. A su vez tiene en cuenta la enseñanza-aprendizaje como bases que fundamentan la reforma o reestructuración de los programas de curso y de las actividades didácticas que se realizan en el aula. Esto, que se conoce con el nombre de evaluación formativa, da cuenta específicamente de los procesos y del progreso de la enseñanza-aprendizaje para la consecución de los objetivos curriculares; involucra igualmente el impacto que los profesores tienen sobre el aprendizaje a través de la re-enseñanza y las estrategias de reparación que dirigirían al alumno al cumplimiento de los objetivos planteados (Acevedo 2012). En otras palabras, la evaluación formativa, "otorga evaluaciones interactivas frecuentes que muestran los progresos y los logros de los alumnos, permite identificar sus necesidades y, como consecuencia, ajustar la enseñanza" OCDE (2005, p.21). En lo posible se debe procurar, sin embargo, que el alumno no perciba que está siendo valorado y observado por el profesor frecuentemente, es decir, que los estudiantes no se sientan en un ambiente evaluativo rígido constante, a fin de que los juicios que el profesor formule sean más confiables y justos. Adicionalmente, a medida que las directrices formativas se van implementando en el aula, el alumno va aprendiendo con el tiempo que el agente evaluador, no sólo es el profesor, sino que también puede ser él mismo o sus compañeros de clase. La evaluación formativa, asimismo "ayuda a que los alumnos desarrollen sus propias habilidades o estrategias metacognitivas del saber aprender, para poder solucionar problemas cotidianos o problemas con los cuales no tiene familiaridad alguna", OCDE (2005, p.53). El desarrollo de las competencias del saber aprender de los estudiantes.

2 comentarios:

  1. Por lo planteado, pudiese concluir que El modelo de negociación concibe la enseñanza como un proceso dinámico
    cuyos significados y cualidades están cambiando continuamente, son raramente predecibles y a menudo no pretendidos e idiosincráticos, y sólo puede analizarse por
    medio de estudio de casos, utilizando una estrategia de enfoque progresivo basada en
    la observación participativa y entrevistas informales. La evaluación es, pues, un servicio neutro de información al alcance de todos los que están implicados en negociaciones significativas a lo largo del desarrollo de un programa educativo: los participantes y sus respectivas audiencias.

    Francisco Valladares

    ResponderEliminar
  2. La tendencia hoy por hoy, nos invita a reformular los modelos educativos, pero por sobre todo a la forma de evaluación; llama a los que históricamente han estado ligados a este proceso como profesores y entidades educativas, pero además desea incluir a la comunidad en general, llama a la transformación como lo plantea Stake en su evaluación respondiente y sin alejarse mucho de lo que también señala, la Evaluación Iluminativa de Parlett y Hamilton y la Evaluación Democrática de McDonald “… “…Estos modelos conciben en la evaluación como un servicio neutro de información al alcance de todos los que están implicados en negociaciones significativas…”

    Si en algún momento la atención de la evaluación pasó sólo por medir resultados cuantitativos en procesos tanto internos como externos, hoy queremos centrar la reflexión en torno a los elementos cualitativos, deseamos contextualizar la educación, deseamos sumar importancia al nivel socioeconómico, a las habilidades, a intereses, al capital social entre otros muchos factores. Hace tiempo que los profesores de hoy dejamos de tener a una masa homogénea dentro de las aulas, hoy en cambio tenemos alumnos dispuestos a aprender, bombardeados con cantidades impresionantes de información y con un espíritu crítico hacia el sistema, pero no por un tema confrontacional sino porque son parte de lo que alguna vez escuché por ahí, los niños y adolencentes de hoy son parte de las generaciones

    ResponderEliminar

Evaluando la evaluación educativa